La habilidad de un artista se puede comparar con una silla de tres patas, si le quitas una, la silla se cae.

La primera es el conocimiento teórico. El arte es un lenguaje, y para hablarlo correctamente, se necesita de estudio. Sin esto la capacidad de comunicar es limitada.

La siguiente pata es la habilidad técnica, la que permitira tomar esa base teórica y llevarla a la realidad. Mientras la técnica se vaya elevando, la belleza del trabajo lo hará tambien.

Finalmente, la mas importante y la menos recordada es la práctica. Es el vehículo mediante el cual se pondrá a prueba la teoría y la técnica para saber que funciona y que no, permitiendonos crecer y encontrar nuestra voz como artistas.

¿El talento? Es bueno tenerlo porque facilita el trabajo, pero una persona talentosa y floja sera superada facilmente por una que tenga poco talento pero muchas ganas de trabajar y aprender.

Asi que, ¡a fortalecer las patas de la silla!

Erisado.

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